El sarampión, una enfermedad que se creía controlada en el continente americano, ha regresado con fuerza. México lidera la cifra de muertes por este virus en la región, con 23 de las 28 registradas en lo que va del año, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La situación ha encendido las alertas en toda América, que perdió oficialmente su condición de zona libre de transmisión endémica.
El más reciente informe del organismo, publicado el 10 de noviembre, detalla que se han confirmado 12 mil 593 casos en diez países del continente. Canadá, México y Estados Unidos concentran el 95 por ciento de los contagios, un aumento de treinta veces respecto al año pasado. El repunte se asocia a la disminución en la cobertura de vacunación y a la presencia de casos importados en comunidades vulnerables.
La OPS advirtió que el 89 por ciento de los enfermos no estaban vacunados o no tenían registro de haber recibido las dosis correspondientes. En México, los brotes más persistentes se presentan en zonas con bajos niveles de inmunización, lo que evidencia el reto que enfrenta el sistema de salud para recuperar la confianza y cobertura en campañas de vacunación.
Durante la reciente reunión regional celebrada en Ciudad de México, las autoridades sanitarias reconocieron que el virus volvió a circular de manera continua en Canadá durante más de un año, lo que bastó para retirar el reconocimiento continental. Sin embargo, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, sostuvo que el escenario aún puede revertirse si los países fortalecen la vacunación y coordinan esfuerzos conjuntos. “El riesgo de reintroducción será permanente mientras el virus siga existiendo en el mundo”, advirtió.