El edificio del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en Viaducto y Eje 3 Sur amaneció este miércoles con una inusual escena: decenas de empleados colocaron pancartas y realizaron una toma simbólica de las instalaciones. La protesta, que se mantuvo en todo momento pacífica, buscó llamar la atención sobre lo que consideran una larga lista de carencias laborales dentro de la institución.
Los trabajadores denunciaron sueldos rezagados, incertidumbre laboral y deficiencias en sus espacios de trabajo. “Queremos condiciones justas, estabilidad y respeto”, fue una de las consignas más repetidas. Aunque no se reportaron incidentes, la movilización afectó parcialmente el acceso al inmueble y la circulación en la zona, generando la curiosidad de transeúntes y automovilistas.
Esta acción se suma a una ola de protestas protagonizadas por empleados del sector público que exigen ser escuchados por las autoridades federales. En distintas dependencias, los trabajadores han señalado que las promesas de mejora salarial no se han cumplido, mientras las cargas laborales siguen aumentando.
Hasta ahora, el SAT no ha emitido una postura oficial sobre las demandas. Sin embargo, la toma simbólica dejó claro un mensaje: detrás de las cifras y los trámites que sostienen la recaudación del país, hay empleados que también reclaman atención, dignidad y reconocimiento a su labor cotidiana.