La Dirección de Pensiones avanza en un proceso de estabilización financiera luego de que autoridades estatales confirmaran una estrategia integral destinada a recuperar la solvencia de esta dependencia, afectada durante varios años por manejos deficientes y un uso inadecuado de los recursos aportados por las y los trabajadores. De acuerdo con los funcionarios responsables del sector, esta intervención ha permitido cubrir obligaciones pendientes y fortalecer los fondos destinados al pago de jubilados y pensionados.
El secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, junto con el director de la Dirección de Pensiones, Luis Arturo Coronado Puente, detallaron que desde septiembre de 2021 a la fecha se han destinado 12 mil 630 millones de pesos para atender la falta de liquidez. Estos recursos fueron otorgados de manera continua para enfrentar compromisos inmediatos y para garantizar la operatividad futura de los cuatro fondos que integran el organismo, los cuales habían sido afectados por años de descapitalización.
Entre los montos aplicados se incluyen 3 mil 760 millones de pesos otorgados de manera gradual durante los últimos 17 meses, así como una proyección de mil 200 millones adicionales a entregarse antes de que concluya 2025. Con este esquema, explicaron, se prevé cerrar el próximo año con un balance completamente regularizado, lo que permitirá mantener el pago puntual a miles de beneficiarios.
Además, las autoridades informaron que se encuentra en marcha una revisión profunda del marco legal que regula las pensiones, con el fin de presentar una propuesta de reformas orientadas a modernizar el sistema y evitar futuras crisis financieras. Las modificaciones buscarán fortalecer la estructura económica de los fondos y crear mecanismos de operación más sostenibles, especialmente en sectores como Telesecundarias y Burócratas, donde la descapitalización previa afectó a más de 7 mil 200 jubilados.
Con estas acciones, la Dirección de Pensiones entra en una etapa de reordenamiento que pretende ofrecer estabilidad a largo plazo y asegurar que las aportaciones de las y los trabajadores continúen transformándose en beneficios garantizados para su retiro.