Durante años, las y los residentes de la colonia 21 de Marzo permanecieron a la espera de mejoras que nunca llegaban. Sin embargo, la reciente intervención en la calle Lino Gómez marcó un cambio significativo para esta comunidad ubicada en los límites entre Soledad de Graciano Sánchez y la capital potosina, una zona que tradicionalmente había enfrentado indefinición administrativa y falta de atención. La pavimentación integral de esta vialidad fue recibida con entusiasmo por las familias que por décadas convivieron con calles de tierra, baches y servicios deteriorados.
Bernardina Saldaña Acosta, una de las habitantes beneficiadas, destacó que las peticiones de apoyo solían perderse entre ambos municipios. “Por muchos años nadie nos daba una solución, parecía que no pertenecíamos a ningún lado. Ahora por fin se atendió nuestra petición y la calle quedó completamente renovada: drenaje, tomas de agua, rampas y señalamientos. Estamos muy agradecidos porque esta obra era necesaria desde hace mucho tiempo”, expresó.
Otra vecina, María de Jesús Echeverría, subrayó que la rapidez con la que se concretó la obra sorprendió a quienes viven en la zona. Señaló que en anteriores administraciones no se lograron avances y que el trabajo actual marcó una diferencia sustancial. “Nos habían dicho muchas veces que no se podía por estar en los límites, pero ahora vimos que sí era posible. La calle quedó moderna y bien equipada”, comentó.
Por su parte, Inés Juárez recordó que anteriormente se realizaban trabajos parciales que no solucionaban el problema de fondo. “Teníamos años escuchando promesas, pero nunca se hacía algo completo. Esta vez la rehabilitación se hizo como debía ser. Se ve el cambio y eso nos devuelve la confianza en que nuestras contribuciones realmente pueden reflejarse en mejoras para nuestra colonia”, añadió.
La renovación de la calle Lino Gómez no solo mejora la movilidad y la seguridad de quienes transitan diariamente por la zona, sino que también representa un acto de reconocimiento a una comunidad que llevaba mucho tiempo en espera. Para sus habitantes, esta obra simboliza una nueva etapa en la atención a sectores que habían permanecido rezagados, demostrando que sí es posible responder a necesidades acumuladas durante años.