El parque vehicular en San Luis Potosí continúa en expansión y, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la entidad rebasó los 1.6 millones de unidades en circulación, consolidándose como uno de los estados con mayor crecimiento en la región durante los últimos cinco años. Este incremento incluye automóviles particulares, motocicletas, transporte de carga y unidades dedicadas al traslado de pasajeros.
De 2020 a 2024, San Luis Potosí sumó 320 mil 136 vehículos, un avance superior al registrado por entidades vecinas como Zacatecas, Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes. Las estadísticas revelan que la cifra pasó de un millón 280 mil unidades en 2020 a más de un millón 600 mil para 2024, con un incremento particularmente notable entre 2023 y 2024, periodo en el que se añadieron más de 124 mil registros.
La zona metropolitana de San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez concentra el mayor volumen, acumulando 873 mil 974 unidades, es decir, cerca del 50 por ciento del total estatal. La capital registró el crecimiento más pronunciado, al pasar de 604 mil a más de 725 mil vehículos en cinco años, mientras que Soledad sumó más de 34 mil nuevas unidades en el mismo periodo.
En contraste, municipios como Armadillo de los Infante, San Antonio, Cerro de San Pedro y Vanegas se mantienen como los de menor número de vehículos registrados, con cifras que oscilan entre 1,300 y 2,000 unidades. En niveles intermedios destacan Ciudad Valles, Matehuala y Rioverde, con más de 70 mil vehículos cada uno.
El Inegi detalla que más de la mitad del parque vehicular corresponde a automóviles particulares, que alcanzaron 827 mil 639 unidades en 2024. Las motocicletas han mostrado también un incremento notable, superando las 314 mil unidades.
Este crecimiento tiene un impacto directo en la calidad del aire. Las emisiones derivadas del transporte representan más del 20 por ciento del CO2 generado en la entidad, lo que contribuye a niveles altos de contaminantes como PM 2.5 y PM 10, particularmente en zonas urbanas donde ya se reportan índices de calidad del aire considerados deficientes.