El comercio ambulante continúa en expansión en la Ciudad de México, donde actualmente se tienen registrados 80 mil 665 vendedores en el Sistema de Comercio en Vía Pública (Siscovip), de acuerdo con datos oficiales. Este sistema permite a los comerciantes que operan en espacios públicos pagar una cuota mensual por el área que utilizan, con el fin de mantener un control administrativo y brindarles mayor certeza jurídica.
Sin embargo, autoridades y especialistas estiman que la cantidad real de vendedores podría duplicar la cifra registrada, alcanzando más de 200 mil personas que se dedican a esta actividad sin contar con permisos o sin estar incorporadas en los padrones de las alcaldías.
La alcaldía Iztapalapa concentra el mayor número de registros, con cerca de 20 mil comerciantes, seguida por Cuauhtémoc, que supera los 13 mil, y Gustavo A. Madero, con casi 9 mil. En menor proporción, también destacan alcaldías como Venustiano Carranza, Miguel Hidalgo, Azcapotzalco, Coyoacán, Iztacalco, Tláhuac y Tlalpan, donde la venta en vía pública sigue siendo una fuente importante de ingresos familiares.
La Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública informó que los comerciantes con registro pagan alrededor de 423 pesos mensuales, dependiendo del espacio y ubicación. No obstante, reconoció que la informalidad sigue siendo un desafío estructural en la capital.
En espacios como el tianguis de El Salado, en Iztapalapa, se calcula que los fines de semana operan hasta 18 mil personas, muchas sin registro. En el Centro Histórico, la Autoridad del CH estima más de 15 mil vendedores en los perímetros A y B, algunos con puestos móviles o semifijos que no cuentan con autorización.
Organizaciones urbanas, como la Liga Peatonal, advierten que el crecimiento del comercio informal evidencia la falta de planeación en el uso del espacio público y afecta la movilidad peatonal. Proponen crear una estrategia integral que permita regular la actividad sin vulnerar el derecho al trabajo.