En un innovador esfuerzo por vincular la ciencia con las necesidades sociales, la docente e investigadora María Zenaida Saavedra Leos, de la Unidad Académica Multidisciplinaria Región Altiplano (UAMRA) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), lidera un proyecto que convierte el lactosuero, residuo de la producción de queso, en un suplemento nutricional asequible y de alto valor alimenticio para las familias del Altiplano potosino.
La iniciativa surgió a partir del trabajo comunitario que el equipo realiza en Cedral, donde detectaron que muchos niños y niñas enfrentaban problemas para digerir la lactosa y que las opciones de leche deslactosada resultaban costosas. Ante ello, el grupo de investigación decidió aprovechar el lactosuero —un subproducto que habitualmente se desecha o se destina al ganado— y darle un nuevo valor mediante la innovación científica.
El proceso desarrollado consiste en desdoblar la lactosa en glucosa y galactosa, azúcares más fáciles de digerir, para luego someter el producto a un secado por aspersión que lo convierte en polvo, conservando sus proteínas, carbohidratos, grasas y minerales. El resultado es un suplemento de bajo costo, con calidad nutricional comparable a la leche, ideal para el consumo de personas con intolerancia a la lactosa.
El proyecto obtuvo el premio internacional “Maestros que Dejan Huella”, distinción que reconoce la labor docente con impacto social. Gracias a este galardón, el equipo recibirá acompañamiento técnico y financiero para fortalecer el proyecto, registrar una posible patente y diversificar su producción hacia alimentos como yogurt y queso deslactosados.
Actualmente, el suplemento se distribuye a cinco familias en comunidades rurales, y se espera ampliar su alcance en los próximos meses. Saavedra Leos subrayó que el objetivo es social y ambiental, ya que además de mejorar la nutrición familiar, se ofrece una alternativa sustentable para los productores de queso, ayudándolos a reducir residuos y generar valor agregado.