Las autoridades aeronáuticas mexicanas comenzaron los trabajos para implementar un nuevo rediseño del espacio aéreo en la Zona Metropolitana del Valle de México, con el propósito de mejorar la seguridad y eficiencia de las operaciones en el sistema aeroportuario que integran el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
De acuerdo con información oficial, se espera que la nueva configuración entre en operación en octubre de 2026, luego de una serie de análisis técnicos destinados a corregir las fallas operativas detectadas en el modelo vigente, diseñado por la firma francesa NavBlue y aplicado desde marzo de 2021.
Entre los principales problemas identificados se encuentran las rutas extendidas que obligan a las aeronaves a recorrer entre 50 y 80 millas adicionales para aterrizar en el AICM, así como aproximaciones complejas y demoras recurrentes que afectan la puntualidad y seguridad de los vuelos.
Especialistas señalaron que la disposición enfrentada de las pistas del AICM y del AIFA representa un desafío para las maniobras de despegue y aterrizaje, lo que ha motivado la revisión integral del diseño. Además, el plan incluye incrementar en 40% el número de controladores aéreos, modernizar los equipos de comunicación, instalar un radar meteorológico y un sistema especializado para detectar turbulencias.
Para avanzar en el proyecto, se lleva a cabo un taller técnico con la participación de pilotos y controladores de aerolíneas nacionales como Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus, quienes colaboran en la redefinición de rutas, la optimización de ascensos y descensos, y la actualización de los protocolos de seguridad.
Las autoridades advierten que, de no concretarse el rediseño antes del Mundial de Futbol de 2026, podrían registrarse demoras significativas durante la temporada de alta demanda. Con esta actualización, el Gobierno Federal busca un espacio aéreo más seguro, eficiente y sostenible, acorde con las exigencias de la aviación moderna.