Tras la marcha de la Generación Z realizada el sábado en el Zócalo capitalino, el PRI decidió intervenir en el terreno jurídico para acompañar a los jóvenes detenidos. El dirigente nacional del partido, Alejandro “Alito” Moreno, aseguró que la organización pondrá a disposición un equipo legal para atender a las familias y dar seguimiento a cada caso, una estrategia con la que busca presentarse como un contrapeso frente a lo que considera un uso excesivo de la fuerza pública.
Moreno informó que la Secretaría Jurídica del PRI asumirá la defensa de los detenidos, mientras que abogados vinculados a legisladores federales ofrecerán orientación gratuita a los familiares. La atención podrá solicitarse a través de los números oficiales del partido o directamente en el Comité Ejecutivo Nacional, donde según el dirigente, encontrarán acompañamiento “hasta lograr su liberación”.
El líder priista aprovechó el anuncio para acusar al gobierno federal de reprimir la expresión juvenil y de recurrir a prácticas que, dijo, ponen en riesgo las libertades civiles. También llamó a la unidad entre organizaciones políticas y ciudadanía para enfrentar lo que calificó como un “narcogobierno”, una expresión que marcó el tono más confrontativo de su posicionamiento.
La protesta juvenil, convocada principalmente por grupos de la Generación Z, terminó con varios arrestos que rápidamente encendieron la conversación pública. Fue ese escenario el que motivó al PRI a intervenir en defensa de los inconformes y, al mismo tiempo, a colocarse dentro del debate sobre el manejo oficial de las manifestaciones en el país.