Por Redacción Contra Réplica

Aerolínea chilena LATAM prolonga cancelaciones y la huelga golpea a más de 10 mil viajeros

El paro de pilotos en Chile sigue escalando y obliga a la aerolínea a suspender más operaciones domésticas en la región, con miles de pasajeros reacomodados a contrarreloj.

La tensión laboral dentro de LATAM volvió a sentirse en los aeropuertos de Sudamérica. La aerolínea confirmó que extenderá hasta el 22 de noviembre la suspensión de vuelos, una medida que se suma a días de operaciones recortadas y que dejará a más de 10 mil pasajeros adicionales buscando alternativas de viaje. La decisión llega en un momento de alta demanda y vuelve a evidenciar la fragilidad del sector frente a conflictos sindicales prolongados.

Aunque la compañía ya había acumulado 173 vuelos cancelados entre el 12 y el 17 de noviembre —afectando a 21 mil usuarios—, el nuevo ajuste eleva considerablemente el impacto regional. LATAM no detalló qué rutas adicionales quedarán fuera de operación, pero adelantó que la mayoría de los recortes recaerán en trayectos domésticos. Para contener el caos, la empresa aseguró que la gran mayoría de los viajeros ha recibido opciones de reacomodo dentro de un lapso máximo de 24 horas.

El conflicto se originó en Chile, donde el Sindicato de Pilotos de LATAM (SPL) inició una huelga respaldada por el 97 por ciento de sus integrantes. Su exigencia principal apunta a recuperar los salarios recortados durante la pandemia, años en que la industria aérea estuvo sometida a restricciones globales y una caída histórica en la actividad. La demanda salarial, sin embargo, ha escalado en un momento en el que la recuperación de la aviación aún es desigual en la región.

LATAM, con una flota que supera los 350 aviones y un equipo de 39 mil trabajadores, enfrenta así uno de los mayores desafíos laborales de su historia reciente. El SPL, que agrupa a casi 500 de los 900 pilotos de la aerolínea en Chile, mantiene firme su postura. Por ahora, la incertidumbre se traslada a los pasajeros, quienes esperan que ambas partes encuentren un punto de equilibrio antes de que la cadena de cancelaciones siga creciendo.