El Senado de la República se dispone a aprobar una reforma a la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros, cuyo objetivo es proteger a los usuarios de tarjetas de crédito y débito frente a cobros injustificados, trabas para cancelar servicios y cargos no autorizados.
La iniciativa, promovida por el senador Ricardo Monreal, ya fue avalada en la Cámara de Diputados y se prevé que sea votada la próxima semana en el Senado, según adelantó el coordinador de Morena, Adán Augusto López.
Entre las disposiciones más relevantes, destaca la prohibición de cobrar comisiones o penalizaciones por la cancelación de tarjetas, así como la nulidad de la emisión de plásticos no solicitados, lo que impedirá a los bancos entregar o activar tarjetas sin el consentimiento expreso de los usuarios.
El dictamen también establece que las instituciones financieras deberán garantizar mecanismos sencillos y gratuitos de cancelación, disponibles de forma presencial, telefónica o digital. Los bancos estarán obligados a habilitar un botón visible y funcional en sus aplicaciones o portales web, operativo las 24 horas del día y los 365 días del año, con un plazo máximo de cinco días hábiles para concluir el trámite.
Asimismo, se obliga a las entidades a emitir constancias físicas o digitales que acrediten la terminación del contrato y a reembolsar cualquier cobro indebido en un periodo máximo de cinco días hábiles.
La reforma también refuerza la obligación de informar de manera clara y veraz los costos, tasas y comisiones de los productos financieros, evitando cláusulas confusas o cargos ocultos.
La Profeco y la Condusef serán las instancias encargadas de vigilar la correcta aplicación de las nuevas disposiciones y sancionar a las instituciones que las incumplan.
Con esta reforma, el Congreso busca poner fin a las prácticas abusivas del sistema financiero y garantizar a los usuarios mayor control y seguridad sobre sus productos bancarios.