La representante de México en Miss Universo 2025, Fátima Bosch, cautivó al público y al jurado durante la competencia preliminar del certamen con un majestuoso traje típico inspirado en la diosa Xochiquetzal, figura mítica del México antiguo asociada con el amor, la belleza, la fertilidad y las artes.
El diseño, elaborado por el creador huasteco Fernando Ortiz, fue una auténtica obra de arte que fusionó elementos culturales y espirituales de la tradición mexica. La pieza integró plumas, bordados y aplicaciones metálicas que evocan la fuerza de la naturaleza y el poder femenino. Ortiz explicó que el concepto surgió como un homenaje a la energía creadora de las mujeres mexicanas, representando la conexión entre la belleza y el espíritu.
Entre los símbolos incorporados destacó el hollín, elemento ritual que representa la transformación, y los colibríes, considerados en la mitología mexica como las almas de los guerreros caídos que regresan del más allá para proteger y guiar a los vivos. Cada detalle del atuendo, desde los tonos iridiscentes hasta la estructura de alas, fue pensado para transmitir un mensaje de armonía, poder y resurgimiento.
Durante su pasarela en Tailandia, donde se lleva a cabo la 74ª edición de Miss Universo, Bosch recibió una ovación del público y fue reconocida por su interpretación escénica, considerada una de las más memorables de la noche. El certamen reúne a 119 concursantes de todo el mundo, en una de las ediciones más concurridas de su historia, marcada también por la primera participación de Palestina en la competencia.
Bajo el lema “El poder del amor”, esta edición busca resaltar valores de inclusión, empatía y liderazgo femenino, aspectos que, según el jurado, Fátima Bosch representó con elegancia y orgullo mexicano.
La final del concurso se celebrará en los próximos días, y la mexicana figura entre las favoritas para obtener la corona, reforzando el legado de México como potencia en certámenes internacionales de belleza.