Por Redacción Contra Réplica

La noche más oscura de noviembre revelará la Vía Láctea

Una rara combinación entre Luna nueva y microluna pintará un cielo casi negro el 20 de noviembre, ideal para observar galaxias, cúmulos y hasta el paso del cometa Lemmon.

El firmamento prepara un regalo inusual para este mes: la noche del 20 de noviembre será una de las más oscuras del año. La coincidencia entre la fase de Luna nueva y su paso por el punto más lejano de la Tierra creará un cielo casi desnudo de luz, un escenario perfecto para asomarse a las profundidades del universo.

Sin el resplandor lunar que normalmente diluye el paisaje nocturno, la Vía Láctea podrá verse con una claridad excepcional. Su banda lechosa cruzará el cielo como un recuerdo antiguo, mientras cúmulos como las Pléyades o galaxias cercanas como Andrómeda se vuelven más accesibles incluso para observadores con equipo básico.

La oscuridad también favorecerá la observación del cometa C/2025 A6, conocido como Lemmon. Aunque se encuentra alejándose del Sol, su rastro será más perceptible en un cielo limpio, especialmente con binoculares o telescopios pequeños, que permitirán distinguir su tenue brillo verdoso.

Los astrónomos recomiendan buscar espacios alejados de la contaminación lumínica y dejar que los ojos se acostumbren a la penumbra. Será una de esas noches en las que el tiempo parece detenerse y el cielo recupera la majestuosidad que a veces olvidamos mirar.