La muerte de Paloma Nicole, una joven de 14 años que se sometió a una cirugía estética sin necesidad médica, detonó en Durango una discusión social que terminó por transformar la ley. Ahora, el Congreso estatal aprobó por unanimidad la llamada Ley Nicole, una reforma que prohíbe los procedimientos estéticos en menores de edad y endurece las sanciones para quienes los practiquen fuera de norma.
La nueva legislación establece castigos penales para médicos que realicen estas intervenciones y para quienes intenten ejercer sin contar con una formación profesional válida. Además, incorpora responsabilidades para padres y tutores, quienes deberán actuar con mayor vigilancia frente a decisiones que pueden poner en riesgo la salud de adolescentes. Los centros de salud, a su vez, quedan obligados a cumplir estrictamente con los estándares sanitarios y regulatorios que exige la autoridad.
Aunque la norma se centra en la prevención y el castigo, también abre la puerta a atender la raíz del problema. La diputada Sandra Amaya, impulsora de la iniciativa, insistió en que la reforma debe ir acompañada de programas de salud mental que permitan identificar presiones emocionales y la influencia de redes sociales que alientan expectativas físicas inalcanzables.
Con esta aprobación, Durango busca enviar un mensaje contundente: la protección de niñas, niños y adolescentes exige cerrar la puerta a intervenciones estéticas innecesarias y garantizar que la salud no quede a merced de promesas de belleza rápida ni de servicios sin supervisión profesional.