Por Redacción Contra Réplica

UASLP impulsa apoyo emocional ante el aumento de jóvenes que buscan ayuda

La Facultad de Contaduría y Administración abrió un espacio para reflexionar sobre vínculos afectivos y bienestar mental.

En medio de un escenario donde cada vez más estudiantes buscan orientación psicológica, la Facultad de Contaduría y Administración de la UASLP dedicó su Primera Jornada de Salud Mental a cuestionar cómo se construyen —y se rompen— las relaciones personales que influyen en la vida académica. La conferencia “El amor suma no resta”, impartida por la maestra Verónica Ordaz Charqueño, puso sobre la mesa un fenómeno creciente: jóvenes que no abandonan la escuela, pero que llegan sin ánimo, sin energía y sin la motivación necesaria para sostener el ritmo universitario.

Ordaz Charqueño explicó que uno de los motivos más recurrentes de atención en el Departamento de Atención Psicológica son las relaciones de pareja dañinas, situaciones que muchos estudiantes minimizan hasta que afectan su desempeño. La especialista señaló que alrededor de 180 jóvenes por semestre buscan ayuda, una cifra que refleja la necesidad de reforzar redes de acompañamiento, especialmente desde el profesorado, cuya empatía —dijo— puede marcar una diferencia en la permanencia escolar.

La ponente también reconoció a quienes, desde administraciones anteriores, impulsaron la creación de un espacio formal para la atención psicológica dentro de la facultad. Hoy ese departamento opera con una titular y cuatro practicantes de Psicología bajo supervisión docente, atendiendo problemáticas que van desde la ansiedad y la depresión hasta la autoestima, un aspecto que suele quedar fuera de la conversación sobre salud mental, pese a su impacto cotidiano.

La jornada fue resultado de un esfuerzo conjunto entre la Academia de Habilidades Blandas, la Unidad para la Igualdad de Género y Derechos Humanos, el Programa de Tutorías y el propio Departamento de Atención Psicológica. Para la comunidad universitaria, esta iniciativa no solo abre diálogo: también confirma que la salud emocional es un componente académico más, tan necesario como cualquier materia en el aula.