Campesinos provenientes de distintas regiones de San Luis Potosí y Veracruz realizaron bloqueos simultáneos este lunes en diversas carreteras del estado, como parte del paro nacional convocado para exigir atención urgente al campo mexicano. Los manifestantes señalaron que el incremento de los costos de producción, la falta de subsidios y la inseguridad en zonas rurales han llevado a miles de familias a una situación económica insostenible.
Los grupos participantes denunciaron que en la última década el presupuesto federal destinado al campo ha sufrido recortes drásticos. De acuerdo con los productores, en 2015 se asignaron más de 102 mil millones de pesos, mientras que en 2025 la cifra se redujo a 74 mil millones, lo que representa una disminución de casi 40 mil millones de pesos. Este ajuste, afirmaron, ha afectado directamente la capacidad de producción, el acceso a créditos y los programas de aseguramiento agrícola.
Los sectores más golpeados, dijeron, son los productores de maíz, caña de azúcar y soya, quienes enfrentan no solo la falta de apoyo institucional, sino también el impacto del coyotaje y la desigualdad en los precios de comercialización. “Nos compran el kilo de maíz a cinco pesos, pero la tortilla se vende hasta en 25; lo mismo pasa con el frijol, que se paga en siete pesos y termina en las tiendas a 50”, señalaron los manifestantes, quienes acusan que la intermediación encarece los alimentos sin beneficiar al productor.
Además, expresaron su rechazo a la nueva Ley de Aguas, advirtiendo que podría derivar en sanciones penales para pequeños agricultores y limitar el uso de recursos naturales necesarios para la producción. Entre sus demandas destacan el restablecimiento de programas de apoyo, la protección al autotransporte, mayor seguridad en carreteras y políticas que garanticen la soberanía alimentaria.
Los campesinos advirtieron que mantendrán sus movilizaciones hasta que las autoridades federales establezcan un diálogo directo y ofrezcan soluciones concretas a la crisis del sector agrícola, al que calificaron como “el corazón olvidado del país”.