Los bloqueos carreteros que han complicado el tránsito en distintas regiones del país escalaron este fin de semana a un cruce de declaraciones. Mientras la Secretaría de Gobernación (Segob) sostiene que detrás de algunas movilizaciones existen líderes relacionados con partidos de oposición, los productores agrícolas y transportistas involucrados insisten en que sus protestas no responden a ningún cálculo político, sino a un problema cotidiano: sobrevivir a la inseguridad en las carreteras.
La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) aseguró que, pese al anuncio oficial de una mesa de diálogo, no han recibido ninguna invitación formal para acudir a Gobernación. Recalcaron que su demanda central es frenar los robos, extorsiones y agresiones que enfrentan al circular por las autopistas federales, un panorama que —dicen— no distingue colores partidistas y que afecta directamente su trabajo y su patrimonio.
Desde el Gobierno federal, la titular de Segob, Rosa Icela Rodríguez, afirmó que algunos de los dirigentes que encabezan las protestas mantienen vínculos con el PRI, PAN y PRD. Señaló que estas agendas podrían estar influyendo en la estrategia de bloqueo, aunque reiteró que la dependencia mantiene una postura abierta para escuchar a todos los sectores y avanzar en una ruta de solución.
La Segob confirmó que la mesa de trabajo sigue en pie para este lunes, con la participación de instituciones como Conagua, Sader y Economía. El llamado oficial es a encauzar las demandas por vías institucionales y evitar afectaciones a terceros, mientras los manifestantes esperan que, más allá de las acusaciones cruzadas, el diálogo se traduzca en acciones concretas que les permitan viajar y trabajar sin miedo.