La senadora Ruth González Silva presentó una iniciativa de reforma a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) con el objetivo de incluir de manera explícita el principio de precaución como uno de los pilares fundamentales de la política ambiental mexicana. La propuesta busca dotar al Estado de herramientas legales que le permitan actuar de forma preventiva ante posibles riesgos ambientales antes de que los daños sean irreversibles.
González Silva explicó que este principio es una guía ética y jurídica que impulsa decisiones basadas en la prevención, especialmente en contextos donde existen indicios de riesgo grave para los ecosistemas o la salud pública. “El principio de precaución significa actuar antes de lamentar; es la base de una política ambiental responsable y con visión de futuro”, señaló.
La iniciativa plantea que las autoridades ambientales puedan adoptar medidas preventivas sustentadas en evidencia científica y con criterios definidos que eviten decisiones arbitrarias. Entre los criterios propuestos se incluyen la proporcionalidad, la no discriminación, la coherencia con otras políticas públicas y la revisión científica periódica para adaptar las decisiones conforme a los avances del conocimiento.
La legisladora por San Luis Potosí recordó que la Constitución mexicana reconoce el derecho de toda persona a un medio ambiente sano, y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido la obligación del Estado de actuar con cautela ante amenazas ambientales. Por ello, dijo, la reforma busca consolidar en la ley lo que ya se ha reconocido en el ámbito judicial y constitucional.
González Silva destacó que el principio de precaución no representa un obstáculo para el desarrollo económico, sino una forma de asegurar que el crecimiento se dé de manera sostenible y respetuosa con la naturaleza. “Actuar con prudencia no es frenar el progreso, es garantizar que haya futuro para las próximas generaciones”, concluyó.