La figura de Emma Coronel vuelve al centro de la conversación pública tras el estreno del documental Casada con El Chapo: Emma Coronel habla, una producción que busca reconstruir su vida más allá del mito y del escándalo. En esta entrega, la exreina de belleza narra cómo conoció a Joaquín Guzmán siendo apenas una adolescente y cómo, al llegar a la mayoría de edad, decidió unirse a él en una relación que marcaría para siempre su destino personal y familiar.
El documental ofrece un ángulo íntimo sobre su vida junto al líder del Cártel de Sinaloa. Coronel insiste en que su entorno trató de mantenerse lejos de las actividades criminales del capo y describe una convivencia cotidiana que —asegura— distaba de la violencia que rodeaba a Guzmán. Sin embargo, admite que la etapa más complicada llegó cuando él permaneció fugitivo, obligándola a modificar rutinas, viajar sin comunicación y extremar precauciones.
Entre las revelaciones más fuertes, Coronel relata que llegó a trasladarse en avionetas y vehículos cambiados constantemente para poder visitarlo sin ser detectada. Acepta que muchas veces salía sin teléfono y sin avisar, consciente de que cualquier descuido podía poner en riesgo a su familia. Ese periodo, cuenta, la llevó por momentos de tensión donde incluso se debatía entre la lealtad y el miedo.
Ya en tono de reflexión, la también empresaria admite que su percepción cambió tras convertirse en madre de gemelas en 2011. Afirma que, si hubiera tomado otra ruta, quizá su padre y su hermano no habrían terminado en prisión. Hoy, dice, su prioridad es reconstruir una vida distinta tras recuperar su libertad en 2023: una vida enfocada en sus hijas, en nuevos proyectos y en cerrar un capítulo que aún genera controversia.