Por Eugenia González

Empresarios advierten riesgos ante posible reducción de la jornada laboral

ADERIAC señala que pymes serían las más afectadas si la medida se aplica de forma inmediata

El director ejecutivo de la Asociación de Ejecutivos de la Gestión del Talento Humano (ADERIAC), Vicente Aguilar Ordaz, advirtió que una eventual implementación inmediata de la reducción de la jornada laboral podría generar serias complicaciones para el sector empresarial, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Destacó que lo ideal sería establecer un proceso escalonado, basado en consenso, para evitar que las compañías enfrenten ajustes abruptos.

Aguilar explicó que algunas grandes empresas ya han realizado simulaciones y pruebas piloto con la nueva jornada, pero subrayó que la mayoría de las pymes no cuentan con los recursos necesarios para adaptarse sin afectar su operación. Señaló que, dependiendo del giro, muchas tendrían que recurrir a medidas como contratar más personal, invertir en nueva maquinaria o ampliar su capacidad instalada para cumplir con compromisos de producción.

El directivo agregó que existe el riesgo real de que algunas empresas pequeñas no logren resistir la transición. Entre los posibles escenarios mencionó cierres definitivos, asociaciones entre negocios para fortalecerse o reestructuración interna. Recordó que en otros países donde se aplicaron cambios similares, no todas las compañías sobrevivieron, por lo que instó a preparar estrategias de adaptación.

Aguilar Ordaz también llamó a reflexionar sobre la productividad laboral, un factor que consideró crucial ante la reducción de horas trabajadas. Explicó que la disciplina, la puntualidad, la disminución de desperdicios y el trabajo bien hecho desde la primera vez son elementos esenciales para mantener la competitividad sin prolongar jornadas. Recalcó la importancia de que los trabajadores y empleadores colaboren para mejorar procesos y evitar impactos negativos.

Finalmente, alertó que muchas empresas actualmente dependen del tiempo extra para cumplir compromisos de producción, por lo que eliminar ocho horas semanales —equivalentes a un día de trabajo— podría generar pérdidas de contratos. Afirmó que los patrones deberán ser ágiles para reconfigurar equipos, reorganizar procesos o invertir en tecnología, pues la medida implica una transformación profunda en la dinámica productiva del país.