Por Redacción Contra Réplica

Soledad inicia la renovación de Carlos Díez Gutiérrez con una obra largamente esperada

La pavimentación con concreto hidráulico transformará una calle olvidada por décadas y mejorará la movilidad de casi tres mil habitantes.

El municipio de Soledad de Graciano Sánchez dio un paso importante en la modernización de su Cabecera Municipal con el arranque de la rehabilitación integral de la calle Carlos Díez Gutiérrez, una vía que durante años arrastró deterioro, encharcamientos y falta de infraestructura básica. La intervención, que contempla una inversión de 2.4 millones de pesos y la renovación de mil 250 metros cuadrados, busca cerrar una deuda histórica con las familias que transitan y viven en esta zona clave del municipio.

El alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz resaltó que este proyecto responde a una exigencia comunitaria que se prolongó por generaciones, y que hoy comienza a resolverse a través de un trabajo coordinado entre el Gobierno Municipal y el Estatal. Subrayó que la transformación de las vialidades de la Cabecera continuará como un eje prioritario, con la meta de mejorar no solo la movilidad, sino también el entorno urbano de quienes dependen diariamente de estas rutas.

La obra no se limita a colocar un nuevo pavimento: incluye la sustitución de redes de agua potable y drenaje, la construcción de guarniciones y banquetas, así como la instalación de señalética que permitirá un tránsito más seguro. Además de reducir problemas recurrentes como el polvo excesivo y las inundaciones en temporada de lluvia, la intervención contribuirá a elevar la plusvalía de las viviendas y a crear condiciones más dignas para la vida cotidiana.

Entre las y los vecinos, el avance fue recibido con alivio y emoción. Raquel Carranco, quien ha vivido cuatro décadas en la zona, recordó que la calle “nunca tuvo una atención real” y que las afectaciones eran constantes. Sus palabras reflejan el sentir de una comunidad que ve en este inicio de obra una señal de que la modernización de la Cabecera ya no es una promesa, sino una ruta en marcha.