La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que no estará presente en la ceremonia de inauguración del Mundial de Futbol 2026, que se llevará a cabo el 11 de junio en el Estadio Azteca. En su lugar, la mandataria cederá su boleto a una niña apasionada por el futbol, que de otro modo no habría tenido la oportunidad de presenciar uno de los eventos deportivos más esperados del planeta.
Sheinbaum explicó que su decisión responde al deseo de hacer del Mundial un acontecimiento más accesible para las niñas y niños del país, fomentando la inclusión y la igualdad de oportunidades. “El futbol pertenece a la gente, sobre todo a quienes sueñan con vivirlo de cerca y normalmente no pueden hacerlo”, expresó.
El gesto de la presidenta ha sido interpretado como una muestra de sensibilidad social y un mensaje de cercanía con la ciudadanía en el contexto de la organización del torneo, que marcará un momento histórico al ser la primera Copa del Mundo compartida entre México, Estados Unidos y Canadá. El Estadio Azteca será protagonista al convertirse en el primer recinto en albergar tres inauguraciones mundialistas, tras haberlo hecho en 1970 y 1986.
Aunque Sheinbaum no acudirá al evento inaugural, su gobierno mantiene una participación activa en la coordinación logística y de seguridad para garantizar el éxito del torneo. La mandataria reiteró que su administración seguirá colaborando con la FIFA y las autoridades locales para asegurar que México se proyecte al mundo como un país preparado, hospitalario y orgulloso de su tradición futbolística.
La entrega simbólica del boleto busca también inspirar a las niñas mexicanas que practican futbol o sueñan con hacerlo, reforzando el mensaje de que el deporte puede ser una herramienta de transformación social y un espacio de igualdad para todos.