La presidencia de la República presentó a la Cámara de Diputados dos iniciativas para actualizar las monedas de 10 y 20 pesos, planteando ajustes tanto en su composición como en sus diseños. Las propuestas fueron remitidas a la Comisión de Hacienda y Crédito Público para su análisis y eventual aprobación.
En el caso de la moneda de 20 pesos, se propone un diseño estándar de circulación permanente que sustituya a la mayoría de las piezas actualmente conmemorativas. El nuevo diseño incluiría la imagen del Templo de Kukulkán, en Chichén Itzá, Patrimonio Mundial de la UNESCO, mientras que las emisiones especiales se producirían en cantidades limitadas.
Por su parte, la moneda de 10 pesos sufriría un cambio en su aleación: el núcleo actual de cobre, níquel y zinc sería reemplazado por acero recubierto de níquel. El documento oficial aclara que esta modificación no alterará ni el tamaño ni la forma de la moneda, y permitirá integrar nuevas medidas de seguridad.
Estas iniciativas marcan un intento del gobierno por modernizar la circulación monetaria, reforzar la identidad cultural en las piezas nacionales y mejorar la seguridad de las monedas en el país, mientras el Congreso evalúa su viabilidad antes de que puedan entrar en circulación.