La detección de casos de Peste porcina africana en jabalíes de Cataluña encendió las alarmas internacionales y llevó a México a suspender de inmediato la importación de carne de cerdo proveniente de España. En medio de la presión comercial y sanitaria, el presidente catalán sostuvo un encuentro con el secretario mexicano de Agricultura para exponer la situación y buscar una ruta que permita restablecer el flujo de productos sin poner en riesgo al sector porcino mexicano.
Durante la reunión, las autoridades catalanas describieron las primeras acciones implementadas para contener el brote: control de fauna silvestre, vigilancia epidemiológica en granjas y restricciones en las zonas afectadas. El gobierno catalán insistió en que la enfermedad no ha alcanzado a la producción doméstica y que los mecanismos de supervisión se han reforzado para evitar cualquier propagación.
México, por su parte, reiteró que la prioridad es blindar la sanidad del hato nacional. El secretario de Agricultura indicó que cualquier decisión sobre reactivar las importaciones dependerá de evidencia técnica sólida y de garantías verificables de que el brote se mantiene aislado y bajo control. Subrayó que la suspensión es preventiva, pero necesaria para proteger a productores y a la cadena de abasto.
El diálogo abrió una ventana de cooperación que podría traducirse en protocolos conjuntos, nuevas verificaciones y mayor intercambio de información científica. Mientras tanto, el mercado porcino permanece a la expectativa: entre la necesidad de mantener el comercio internacional activo y la obligación de resguardar la producción local, ambas partes buscan un equilibrio que asegure estabilidad y confianza en el largo plazo.