El Congreso del Estado de San Luis Potosí, a través del Instituto de Investigaciones Legislativas, concluyó la segunda jornada del Foro de Parlamento Abierto “Inteligencia Artificial y su Regulación Ética en San Luis Potosí y México”, un espacio de reflexión que reunió a especialistas, investigadores y representantes académicos para analizar los desafíos, oportunidades y riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial (IA) en distintos ámbitos de la vida pública.
Durante la primera mesa de trabajo, titulada “Aplicaciones de la inteligencia artificial en gobiernos y políticas públicas, bienestar, movilidad, salud e industria”, expertos de diversas instituciones abordaron los impactos de la IA en el desarrollo urbano, la gestión de políticas públicas y la eficiencia en los servicios gubernamentales.
El doctor Abraham Cárdenas Tristán, de la UASLP, subrayó que la IA debe ser utilizada para fortalecer una vida sustentable y mejorar la eficiencia en los procesos sociales, mientras que la ingeniera Laura Alma Díaz Torres, del IPN, destacó su potencial en la movilidad urbana. Por su parte, las doctoras Jessica Beltrán Márquez y Liliana Gámez Zavala coincidieron en que la tecnología puede ser una aliada del desarrollo industrial si se regula adecuadamente.
En la segunda mesa, titulada “Inteligencia artificial y democracia: regulación ética y desafíos electorales en México y San Luis Potosí”, los ponentes alertaron sobre la manipulación informativa y las llamadas fake news que afectan los procesos electorales. Propusieron crear protocolos de acción preventiva y programas de alfabetización digital para que la ciudadanía distinga entre información real y contenido manipulado.
El diputado Carlos Arreola Mallol, director del Instituto “Matilde Cabrera Ipiña”, destacó que el foro permitió avanzar en la construcción de una visión legislativa moderna y responsable. “San Luis Potosí vuelve a colocarse a la vanguardia en temas globales. La inteligencia artificial no debe ser vista como una amenaza, sino como una herramienta que requiere ética, regulación y conciencia social”, afirmó.
El encuentro concluyó con el compromiso de continuar trabajando en una Ley General de Inteligencia Artificial, que garantice su uso seguro, equitativo y respetuoso de los derechos humanos.