Por Redacción Contra Réplica

Familias potosinas respaldan a nuevos agentes de la Guardia Civil Estatal

Familias celebran el ingreso de nuevos elementos a la Guardia Civil Estatal y piden que continúe el fortalecimiento institucional.

En San Luis Potosí, la graduación de la cuarta generación de la Guardia Civil Estatal dejó algo más que un acto protocolario: mostró el rostro íntimo de las familias que, tras meses de esfuerzo y ausencia, vieron a sus hijas e hijos asumir una responsabilidad que toca directamente la vida comunitaria. Entre aplausos y abrazos, madres y padres coincidieron en una misma emoción: el orgullo de verlos formar parte de una corporación que busca devolver paz a los hogares potosinos.

Desde Tancanhuitz, Roberto Pedro Martínez y Reyna Ignacio llegaron para celebrar el logro de su hijo. Contaron que el camino no fue sencillo, pero que hoy sienten que su esfuerzo familiar se transformó en un compromiso mayor: contribuir a la tranquilidad del estado. A su voz se sumó la de Ana Bertha Sánchez, también de la Huasteca, quien destacó lo mucho que aprendió su hija en la preparación, mientras recordaba la ilusión de su pequeño nieto, convencido de que su mamá “agarrará a los malos”.

La escena se repitió con la misma emoción en Escalerillas, donde María Irene Montalvo acompañó a su hija en este inicio profesional. Entre felicitaciones y fotografías, reconoció la importancia de que la corporación continúe recibiendo apoyo para mantenerse fortalecida y cercana a la ciudadanía. Para ella y sus padres, el ingreso de su hija no solo representa un logro personal, sino una oportunidad de servir con dignidad.

En cada testimonio apareció un hilo común: la convicción de que estos nuevos agentes representan una esperanza para la seguridad del estado. Joaquina Sánchez Antonio lo expresó al resumir el orgullo por su hijo y su deseo de que el respaldo institucional no se detenga. Para todas estas familias, la ceremonia no solo marcó un cierre, sino el comienzo de una nueva responsabilidad que se ejerce desde el uniforme… y desde el corazón.