Por Eugenia González

CANACINTRA pide equilibrio en el alza al salario mínimo ante impacto industrial

Imelda Elizalde advierte que un aumento de doble dígito podría ser agresivo y pide considerar la productividad y prestaciones deducibles.

La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) en San Luis Potosí, Imelda Elizalde Martínez, destacó que el debate nacional sobre el incremento al salario mínimo debe centrarse en mantener un entorno equilibrado para la fuerza laboral, a quienes consideró el eje fundamental de las operaciones industriales. Señaló que mejorar las condiciones de los trabajadores impulsa directamente la productividad y fortalece el desarrollo industrial.

Elizalde Martínez explicó que el ajuste al salario mínimo debe evaluarse con base en las condiciones económicas del país, la productividad del sector y el desempeño industrial reciente, el cual —advirtió— ha sido afectado por diversas crisis a lo largo del año.
Aunque reconoció la importancia del beneficio social que representa un incremento, insistió en que debe cuidarse el porcentaje para no comprometer a las empresas.

Respecto a la posibilidad de un aumento de doble dígito, la líder empresarial consideró que sería “agresivo” dadas las dificultades que enfrentó la industria en 2024, por lo que propuso buscar un punto intermedio. Añadió que existen otras vías para fortalecer el ingreso de los trabajadores, como las prestaciones enfocadas en el bienestar familiar, cuya deducibilidad fiscal ha sido una de las principales demandas del sector privado.

La presidenta de CANACINTRA señaló que estas propuestas sobre nuevas prestaciones fueron presentadas por la alianza empresarial a nivel nacional y han sido bien recibidas en las mesas de diálogo. Informó que ya sostuvieron reuniones con legisladores federales y que actualmente trabajan en proyectos con cifras concretas para garantizar su viabilidad. Aunque aún no han recibido una respuesta favorable, aseguró que continuarán impulsando iniciativas que beneficien a los trabajadores sin afectar la estabilidad del sector productivo.

En este esfuerzo, concluyó, es fundamental que los organismos empresariales presenten propuestas sólidas que contribuyan a fortalecer las políticas públicas sin comprometer la competitividad ni el crecimiento de la industria.