Por Redacción Contra Réplica

UNAM certifica calidad de las pruebas para la nueva credencial del INE

La universidad verificó la durabilidad y seguridad de los materiales propuestos por tres empresas que buscan producir el nuevo modelo de identificación oficial.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) concluyó con éxito las pruebas técnicas aplicadas a las muestras de credenciales del Instituto Nacional Electoral (INE), como parte del proceso para definir al proveedor encargado de fabricar el nuevo modelo de identificación ciudadana que será vigente en los próximos años.

Según la información proporcionada por el INE, la UNAM evaluó 100 credenciales de cada empresa participante, las cuales fueron sometidas a ensayos de resistencia física, durabilidad, calidad de impresión y protección contra falsificación en laboratorios especializados de la institución. Los resultados confirmaron que las tres compañías interesadas —Veridos México, Litho Formas y Cosmocolor, en conjunto con sus socios tecnológicos— cumplieron con los estándares técnicos establecidos en la licitación internacional.

De manera paralela, el INE realizó una revisión adicional de otros 100 plásticos por proveedor, enfocada en comprobar la correcta lectura de códigos, el funcionamiento de los elementos de seguridad digital y la precisión de los datos personales. Estos estudios forman parte del proceso de validación que busca garantizar la confiabilidad y modernización de la credencial para votar, uno de los documentos oficiales más importantes del país.

Con la fase técnica superada, el instituto electoral procederá ahora al análisis económico y operativo de las propuestas, cuyos costos oscilan entre 54 y 60 millones de dólares, según la capacidad de producción y los sistemas de seguridad ofrecidos por cada empresa. El fallo final se dará a conocer el 10 de diciembre, una vez que se revisen los informes de la UNAM y las condiciones financieras de los licitantes.

El nuevo modelo de credencial busca fortalecer los mecanismos de autenticación, incorporar tecnologías avanzadas de protección de datos y mantener la alta confiabilidad que caracteriza al padrón electoral mexicano, considerado uno de los más seguros del mundo.