Por Redacción Contra Réplica

Sheinbaum destaca respeto y soberanía en su primer encuentro con Trump y Carney

La mandataria mexicana calificó la reunión como cordial y reiteró que la relación con Estados Unidos será de cooperación sin subordinación.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, calificó como “cordial y respetuosa” la breve reunión que sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante el sorteo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, realizado el pasado viernes. La mandataria subrayó que el encuentro no tuvo carácter político ni protocolario de Estado, sino que se desarrolló en el marco del evento deportivo que reunió a los tres países anfitriones del Mundial.

En conferencia de prensa, Sheinbaum explicó que la conversación giró en torno a temas generales de cooperación y desarrollo regional, sin acuerdos formales. Confirmó que, aunque Trump mencionó algunos asuntos relacionados con comercio y migración, no se estableció por el momento una reunión bilateral entre ambos gobiernos. “Fue un diálogo breve, en buenos términos, en el que prevaleció el respeto mutuo”, señaló.

La presidenta reafirmó que la política exterior mexicana mantendrá tres ejes fundamentales: una relación positiva con Estados Unidos, la defensa de los derechos de los 40 millones de mexicanos que residen en territorio estadounidense y la búsqueda de acuerdos antes que la confrontación. Subrayó que la diplomacia mexicana actuará bajo el principio de “coordinación sin subordinación”, en defensa de la soberanía nacional.

Asimismo, destacó que su gobierno continuará fortaleciendo los canales de diálogo con América del Norte, especialmente en temas económicos, medioambientales y laborales, pero siempre desde una postura de autonomía y cooperación equitativa. “México es un país libre y soberano, y así se conducirá en cada relación internacional”, puntualizó Sheinbaum.

El encuentro, aunque breve, fue interpretado como el primer acercamiento informal entre Sheinbaum y Trump desde que ambos asumieron el cargo, y se llevó a cabo en un ambiente de diplomacia y respeto que marcó el tono de las futuras relaciones trilaterales.