Por Redacción Contra Réplica

Reconocer el liderazgo femenino y la participación juvenil es esencial para el futuro político de San Luis Potosí: diputado Héctor Serrano

El legislador subraya que la igualdad debe reflejarse en acciones concretas y no solo en discursos o simulaciones.

El diputado Héctor Serrano Cortés, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, afirmó que México y San Luis Potosí atraviesan un momento histórico en el que las mujeres deben ocupar los espacios de decisión y liderazgo político, no como una concesión, sino como un derecho respaldado por la ley y la realidad social.

El legislador señaló que la iniciativa del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC) para establecer la alternancia obligatoria de género en la gubernatura representa un paso firme hacia la paridad sustantiva, pues permitirá garantizar que las mujeres no solo participen en los procesos electorales, sino que también encabecen los gobiernos estatales.

“Es tiempo de las mujeres y debemos respaldarlo con hechos. No basta con hablar de igualdad, hay que construir condiciones legales y políticas que hagan posible que las mujeres gobiernen”, enfatizó Serrano Cortés. Agregó que las reformas deben impedir simulaciones o prácticas que limiten la verdadera participación femenina en la toma de decisiones públicas.

El también presidente de la Comisión de Gobernación sostuvo que la apertura política no debe restringirse únicamente al ámbito de género, sino extenderse a los jóvenes, quienes representan una fuerza transformadora dentro de las instituciones. “En el Congreso hay compañeros jóvenes con ideas frescas y compromiso. Debemos darles oportunidad real, no solo cumplir con cuotas”, expresó.

Serrano Cortés subrayó que los partidos políticos tienen la responsabilidad de promover una participación auténtica, basada en méritos y capacidades, más allá de intereses internos o de conveniencia. Finalmente, señaló que la sociedad demanda congruencia, transparencia y resultados, por lo que los avances democráticos deben reflejarse en una nueva cultura política incluyente y equitativa.