En la antesala de una de las jornadas religiosas con mayor movilidad social del año, las instituciones de seguridad del estado pusieron en marcha un dispositivo especial para acompañar las celebraciones guadalupanas en los cincuenta y nueve municipios. La estrategia descansa en la operación total de la Guardia Civil Estatal y su División Caminos, en coordinación estrecha con fuerzas federales, corporaciones municipales y cuerpos de auxilio.
El despliegue fue delineado tras la revisión de resultados obtenidos por las áreas de seguridad y procuración de justicia durante las últimas veinticuatro horas, ejercicio que permitió ajustar rutas, horarios y puntos de vigilancia. El objetivo es prevenir incidentes antes de que ocurran, especialmente en zonas con alta concentración de personas y tránsito constante de peregrinaciones.
Desde templos e iglesias hasta carreteras y accesos urbanos, el operativo prioriza la protección de la integridad física y el patrimonio de quienes participan en misas, procesiones y encuentros comunitarios. La vigilancia también se extiende a caminos estatales y federales, donde la División Caminos mantiene presencia permanente para reducir riesgos y atender emergencias.
Las acciones fueron presentadas en la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz Social, encabezada por el secretario estatal de Seguridad, Jesús Juárez Hernández, quien subrayó que la meta es clara: lograr saldo blanco durante las celebraciones. En un contexto de alta movilidad y expresión colectiva de la fe, el reto es que la tradición se viva en calma y sin sobresaltos.