Por Redacción Contra Réplica

Suprema Corte advierte sobre fraudes en redes sociales con perfiles falsos de ministras y ministros

La institución llamó a la ciudadanía a no compartir datos personales ni realizar transferencias ante mensajes sospechosos que circulan en internet.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió una advertencia a la población ante la detección de cuentas falsas en redes sociales que suplantan la identidad de ministras y ministros del máximo tribunal con el objetivo de cometer fraudes.

De acuerdo con la institución, estos perfiles apócrifos han sido utilizados para enviar mensajes privados, invitar a usuarios a grupos de WhatsApp, solicitar depósitos o transferencias de dinero y pedir información personal bajo el pretexto de gestionar inscripciones a supuestos programas sociales o apoyos económicos.

La SCJN enfatizó que ninguno de sus integrantes solicita recursos, donaciones o información privada a través de redes sociales o plataformas de mensajería instantánea. En ese sentido, pidió a la ciudadanía ignorar cualquier mensaje sospechoso, no compartir datos personales y denunciar las cuentas que incurran en este tipo de prácticas.

Asimismo, el alto tribunal recordó que en su portal oficial se encuentra disponible un listado de las cuentas verificadas de cada ministra y ministro, las cuales constituyen los únicos canales oficiales de comunicación pública. También aclaró que algunas ministras, como Sara Irene Herrerías, no cuentan con perfiles en redes sociales, por lo que cualquier cuenta a su nombre debe considerarse falsa.

La Suprema Corte reiteró que estos intentos de suplantación buscan engañar a la ciudadanía aprovechando la confianza que inspira la institución, por lo que instó a la población a mantenerse atenta y verificar siempre la autenticidad de las fuentes antes de interactuar o responder a mensajes de carácter sospechoso.

Con esta advertencia, la SCJN reafirma su compromiso con la transparencia, la seguridad digital y la protección de la información ciudadana, recordando que los únicos canales de comunicación válidos son los institucionales y verificados.