En un gesto que reabre el debate democrático en medio del conflicto armado, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, expresó su disposición a promover cambios legales que permitan celebrar elecciones aun bajo condiciones de guerra. La posibilidad, aseguró, dependería estrictamente del respaldo de Estados Unidos y de sus aliados europeos para garantizar la seguridad antes, durante y después de los comicios.
El mandatario señaló que, con ese apoyo internacional, el país podría estar en condiciones de organizar un proceso electoral en un plazo de dos a tres meses. Para ello, ya pidió al Poder Legislativo analizar ajustes a la legislación vigente, actualmente restringida por la ley marcial que prohíbe elecciones mientras dure el estado de emergencia nacional provocado por la invasión rusa.
El planteamiento adquiere relevancia política porque el mandato presidencial de Zelenski, iniciado en 2019, concluyó formalmente en mayo de 2024. Aunque la prórroga automática está contemplada en la Constitución, hasta ahora prevalecía el consenso de que una elección en estas circunstancias era inviable, tanto por razones logísticas como por el riesgo para votantes y candidatos.
La discusión cobró mayor fuerza tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien cuestionó la ausencia de elecciones en Ucrania y sugirió que la guerra se ha usado como argumento para posponerlas. Zelenski respondió desde el ámbito diplomático, tras reunirse con la primera ministra italiana Giorgia Meloni, subrayando que la democracia no puede sostenerse sin garantías mínimas de seguridad, y que cualquier proceso electoral debe ser legítimo, protegido y creíble ante su población y la comunidad internacional.