Por Redacción Contra Réplica

Bad Bunny se pierde entre máscaras en la Arena México

Antes de conquistar el Estadio GNP Seguros, el artista puertorriqueño eligió la lucha libre como ritual personal en su paso por la capital.

La víspera de sus conciertos en la Ciudad de México no pasó por alfombras rojas ni eventos privados. Bad Bunny decidió sumergirse en uno de los rituales urbanos más arraigados del país: una función de lucha libre en la Arena México. La noche del 9 de diciembre, el cantante se sentó entre el público para presenciar el espectáculo, confirmando que su visita a la capital también es una experiencia cultural.

Cubierto con sudadera y una máscara de Místico, intentó diluirse en la multitud. Sin embargo, la atención colectiva terminó por alcanzarlo. Asistentes y usuarios en redes sociales comenzaron a señalar su presencia, hasta que el propio Consejo Mundial de Lucha Libre corroboró que, entre el bullicio y los reflectores, se encontraba el músico puertorriqueño.

Quienes estuvieron cerca relataron a través de las plataformas digitales del CMLL que Bad Bunny vivió la función como cualquier aficionado: reaccionó con cada castigo, capturó momentos con su celular y celebró las acciones desde las primeras filas. Al finalizar la velada, fue retirado del recinto entre aplausos, sin protagonismos forzados, pero con el reconocimiento espontáneo del público.

La escena no resulta ajena a su trayectoria. El cantante ha narrado en distintas ocasiones que la lucha libre marcó su infancia y, ya en la cima de su carrera, llegó incluso a subir al ring en eventos de la WWE. Su aparición en la Arena México se dio justo antes del arranque de sus ocho conciertos en el Estadio GNP Seguros, programados del 10 al 21 de diciembre, como si la tradición del ring sirviera de antesala para la euforia que está por encender los escenarios de la capital.