La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la reciente declaración de la UNESCO que reconoce la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, uno de los mayores honores que puede recibir una manifestación cultural.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum expresó su orgullo y gratitud hacia el comité organizador y la comunidad de Iztapalapa por preservar esta tradición que, desde hace más de 180 años, forma parte esencial de la identidad capitalina. “Felicitamos al comité organizador, que pone todo su empeño en esta celebración, y agradecemos el acompañamiento del INAH. Este es un reconocimiento muy importante para las y los habitantes de Iztapalapa”, señaló.
La mandataria resaltó que este logro no solo representa un reconocimiento internacional, sino también una reafirmación de los valores comunitarios y culturales que caracterizan a la Ciudad de México. “La Pasión de Cristo en Iztapalapa es una expresión viva de fe, arte y unión social, que demuestra la fuerza de las comunidades cuando trabajan por preservar su historia y su identidad”, añadió.
El nombramiento por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluye medidas de salvaguardia para proteger la organización, el conocimiento y la continuidad de esta representación, considerada una de las más grandes del mundo por su magnitud y participación comunitaria.
Cada Semana Santa, más de dos millones de personas se congregan en los ocho barrios tradicionales de Iztapalapa para participar o presenciar la representación, que combina elementos teatrales, religiosos y artesanales transmitidos de generación en generación.
Con esta distinción, la Pasión de Cristo de Iztapalapa se suma a otras expresiones mexicanas inscritas en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, como el Día de Muertos, la cocina tradicional mexicana y la charrería, consolidando a México como un país con una profunda riqueza cultural viva.