El presidente de la Asociación Estatal de Hoteles y Moteles (AEHM), Iván Chávez Sandoval, señaló que la próxima reducción de la jornada laboral a 40 horas debe interpretarse como una oportunidad para mejorar la productividad y el bienestar emocional del personal. Explicó que el sector hotelero deberá centrar sus esfuerzos en la capacitación de gerentes y directores, quienes son los responsables de gestionar equipos de trabajo eficientes y acordes a la operación real de cada establecimiento.
Chávez Sandoval explicó que, en diversas revisiones con hoteles, se detectó que algunos operan con menos camaristas de las necesarias según su nivel de ocupación y número de habitaciones, mientras que otros presentan sobrecarga de personal. Por ello, insistió en que los líderes del sector deben dominar las unidades de medida que permiten calcular de manera precisa el personal requerido para cada área, desde camaristas hasta meseros y personal de servicio.
El presidente de la AEHM recordó que existen estándares definidos, como el caso de las camaristas, quienes deben atender 13 habitaciones conforme a norma, y a partir de ese número cualquier cuarto adicional se considera extra. Dominar esta información, subrayó, permitirá que los hoteles evalúen si están operando con la estructura adecuada y si podrán cumplir sin afectaciones la reforma que será progresiva hasta 2030.
Chávez Sandoval advirtió que el principal desafío será garantizar un equilibrio entre productividad, condiciones laborales dignas y calidad en el servicio al huésped. Para ello, reiteró, es indispensable una actualización constante y una correcta gestión del talento humano en cada unidad de negocio.
Finalmente, aseguró que la AEHM acompañará a los establecimientos durante esta transición mediante talleres, asesorías y capacitaciones que faciliten la adecuación a la nueva jornada laboral sin comprometer la competitividad del sector turístico en San Luis Potosí.