La vida nocturna en la calle Julián de los Reyes dejó de ser una anécdota citadina para convertirse en un problema cotidiano para quienes habitan la zona. Desde hace semanas, vecinos aseguran que un centro nocturno opera sin regulación, con música que se extiende hasta la madrugada y una actividad que rebasa cualquier límite de tolerancia.
Los testimonios no se han quedado solo en palabras. A través de redes sociales, residentes han difundido videos donde se observa la entrada y salida constante de personas durante la noche, además del sonido que se filtra sin control hacia las viviendas colindantes. También denuncian que el establecimiento estaría vendiendo bebidas alcohólicas sin contar con los permisos necesarios, situación que consideran un riesgo para la seguridad de la comunidad.
Frente a estas molestias, los colonos señalan que ya han presentado quejas formales ante las autoridades municipales encargadas de la supervisión. Sin embargo, afirman que hasta ahora no han recibido respuesta ni han visto inspecciones que permitan frenar las irregularidades.