Por Redacción Contra Réplica

Familias se organizan para alimentar a peregrinos en su camino a la Basílica de Guadalupe

Puntos solidarios ofrecen agua y comida gratuita a quienes recorren la Calzada de Guadalupe rumbo al santuario mariano.

A lo largo de la Calzada de Guadalupe, en la Ciudad de México, decenas de familias han montado puntos improvisados de apoyo para acompañar a los miles de peregrinos que durante estos días avanzan rumbo a la Basílica de Guadalupe. Con mesas plegables, hieleras, cazuelas y garrafones, los habitantes de la zona se han organizado para entregar agua, café, fruta y alimentos preparados a quienes realizan el recorrido en honor a la Virgen.

La temporada guadalupana, que cada año moviliza a fieles provenientes de distintos estados del país, ha dado paso nuevamente a esta muestra de solidaridad comunitaria. Desde la mañana y hasta entrada la noche, los puntos de apoyo funcionan de manera continua, atendidos por familias que costean por cuenta propia los insumos que reparten gratuitamente. Para muchos, esta acción es una forma de agradecer favores recibidos o simplemente de colaborar con quienes caminan largas distancias para cumplir una manda o expresar su devoción.

Además de los puestos instalados a pie de calle, algunas familias han encontrado formas creativas de apoyar: convertidos en cocinas móviles, vehículos estacionados a lo largo de la ruta sirven como improvisados comedores desde donde se entregan tortas, tamales, atole o bebidas calientes. Los peregrinos, agotados tras horas de caminata, encuentran en estos gestos un alivio que les permite continuar su trayecto hacia el templo mariano.

La tradición de brindar asistencia durante la peregrinación se ha fortalecido con el paso de los años. Habitantes de colonias cercanas aseguran que es una práctica que buscan mantener viva, especialmente durante el 12 de diciembre, fecha en la que se concentra la mayor afluencia de visitantes. Para muchos de ellos, apoyar a los caminantes es parte esencial de las celebraciones, pues consideran que la devoción que mueve a miles debe acompañarse de actos de generosidad.

Las autoridades locales mantienen operativos de seguridad y salud en la zona, pero la ayuda espontánea de las familias sigue siendo uno de los pilares más visibles del acompañamiento a los peregrinos en su camino hacia la Basílica de Guadalupe.