A pocas semanas de que concluya el año, el comercio establecido del Centro Histórico enfrenta un escenario complicado. Las bajas ventas y la presencia constante de ambulantes han encendido la preocupación del sector, que considera que la falta de orden en la vía pública afecta tanto la imagen urbana como la viabilidad económica de los negocios formales.
Alejandrina Cedillo, vocera de las y los comerciantes del primer cuadro de la ciudad, señaló que el ambulantaje desvía el flujo de compradores y propicia un consumo inmediato que no beneficia a los establecimientos que cumplen con obligaciones fiscales y laborales. En este contexto, pidió a las autoridades municipales reforzar la vigilancia y mantener los operativos para evitar una expansión descontrolada durante la temporada decembrina.
La representante del sector recordó que este año ha sido particularmente difícil para el comercio formal. Incluso eventos tradicionalmente fuertes, como el Buen Fin, dejaron una derrama menor a la de ediciones anteriores, lo que ha profundizado la incertidumbre entre los negocios que dependen del cierre de año para equilibrar sus finanzas.
Aunque reconoció que en meses recientes se logró contener parcialmente el ambulantaje, Cedillo advirtió que persisten intentos constantes de instalar nuevos puestos en calles y plazas del Centro Histórico. Tan solo en ese periodo, indicó, fueron retirados al menos 50 comercios informales de la vía pública, una medida que, dijo, debe mantenerse para evitar que la competencia desleal continúe afectando las ventas diarias del comercio establecido.