La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que sostuvo una conversación telefónica con el papa León XIV, un diálogo que se desarrolló en un tono cordial y que abrió la puerta a un eventual encuentro histórico. Durante la llamada, la mandataria extendió una invitación formal para que el pontífice visite México, gesto que refuerza el vínculo diplomático y cultural entre el país y la Santa Sede.
De acuerdo con lo expresado por la jefa del Ejecutivo, el intercambio permitió hablar sobre asuntos de interés social y cultural, más allá de posturas religiosas. La conversación se dio desde el respeto mutuo y la visión de México como un Estado laico, donde la pluralidad de creencias convive con tradiciones profundamente arraigadas en la vida pública.
Sheinbaum destacó que el papa envió bendiciones y saludos al pueblo mexicano, mensaje que fue interpretado como una señal de cercanía y reconocimiento hacia la sociedad. En un contexto de diversidad religiosa, la presidenta subrayó la importancia de estos gestos simbólicos que dialogan con la historia y el sentir colectivo del país.
Durante la charla también surgió la referencia a la Virgen de Guadalupe, a quien Sheinbaum describió como un símbolo cultural e identitario que trasciende la fe. Más allá de lo religioso, apuntó, su figura forma parte de la memoria histórica de México y de los elementos que han moldeado su identidad nacional.