La temporada navideña trae consigo celebraciones, reuniones familiares y actividades que transforman la rutina diaria en los hogares. La colocación de adornos, la preparación de alimentos, el uso de luces decorativas y los encuentros sociales forman parte del ambiente festivo; sin embargo, también pueden incrementar el riesgo de accidentes si no se toman precauciones básicas. Por ello, los Servicios de Salud hicieron un llamado a la población para reforzar medidas de prevención y priorizar el bienestar de todas y todos durante estas fechas.
Entre los incidentes más comunes se encuentran las quemaduras ocasionadas por pirotecnia, principalmente en niñas, niños y adolescentes. El uso de fuegos artificiales en espacios cerrados o sin supervisión puede provocar lesiones graves y afectaciones respiratorias. La recomendación es evitar su uso y optar por alternativas seguras; en caso de que en la comunidad sea una tradición, se sugiere mantener a menores a distancia y vigilar de manera constante.
Otro riesgo frecuente son los incendios derivados de fallas eléctricas o fuentes de calor. Las extensiones sobrecargadas, cables en mal estado, árboles secos o velas cercanas a materiales inflamables pueden generar emergencias. Antes de conectar luces navideñas, es importante revisar enchufes y cables, sustituir los que presenten daños y apagar cualquier fuente de calor antes de dormir o salir de casa.
Las caídas y golpes también aumentan durante esta temporada, especialmente al colocar adornos en lugares elevados o al realizar juegos como romper la piñata. Para prevenirlos, se recomienda utilizar escaleras firmes, contar con apoyo de otra persona y delimitar áreas seguras para las dinámicas familiares, siempre con supervisión adulta.
En el ámbito vial, el incremento del tráfico y el consumo de alcohol elevan la probabilidad de accidentes. Planear traslados con anticipación, respetar los límites de velocidad, evitar manejar bajo los efectos del alcohol y designar a una persona conductora sobria son acciones fundamentales para proteger la vida.
Finalmente, los excesos en comida y bebidas alcohólicas pueden provocar indigestión, deshidratación y conductas de riesgo. Moderar las porciones, alternar con agua simple y consumir alcohol de manera responsable contribuye a mantener la salud.
Las autoridades sanitarias reiteraron que pequeñas decisiones responsables —revisar instalaciones eléctricas, supervisar juegos, moderar consumos y conducir con precaución— hacen una gran diferencia para vivir unas fiestas tranquilas y seguras.