Por Redacción Contra Réplica

San Luis Potosí avanza en el reconocimiento pleno de los derechos de pueblos indígenas y afromexicanos

La reforma constitucional aprobada por el Congreso del Estado fortalece la autonomía, la inclusión y la dignidad de comunidades históricamente excluidas.

El Congreso del Estado de San Luis Potosí aprobó una reforma al artículo noveno de la Constitución Política local en materia de derechos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, como parte de un proceso de armonización con la Constitución federal y en respuesta a una deuda histórica con estos sectores de la población.

La iniciativa, presentada por el diputado Roberto García Castillo, busca garantizar el reconocimiento efectivo de los pueblos originarios y afromexicanos como sujetos de derecho público, con identidad propia, autonomía y derechos colectivos. El legislador enfatizó que se trata de una reforma de fondo y no de carácter simbólico, ya que deriva directamente de la reciente modificación al artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

García Castillo señaló que durante años los pueblos indígenas y afromexicanos han sido mencionados en el discurso público, pero excluidos de la toma de decisiones y del ejercicio pleno de sus derechos. Con esta reforma, afirmó, se da un paso firme hacia la construcción de un marco jurídico más justo, incluyente y respetuoso de su dignidad.

Entre los derechos que se fortalecen con esta modificación constitucional se encuentra la posibilidad de desarrollar, practicar, preservar y promover la medicina tradicional, así como la partería para la atención del embarazo, parto y puerperio. Asimismo, se garantiza el derecho a contar con intérpretes, traductores, defensores y peritos especializados en derechos indígenas, pluralismo jurídico, perspectiva de género y diversidad cultural y lingüística.

La reforma también reconoce el derecho de estas comunidades a un desarrollo integral basado en sus propias formas de organización económica, social y cultural, siempre con respeto al medio ambiente y a los recursos naturales. Además, se establece su inclusión en la producción de información oficial, como censos, encuestas y estadísticas, mediante criterios que respeten su identidad y auto adscripción.

De igual forma, se garantiza la participación efectiva de las mujeres indígenas y afromexicanas en condiciones de igualdad, tanto en los procesos de desarrollo de sus comunidades como en la toma de decisiones públicas, así como el respeto a sus derechos en materia de educación, salud, propiedad y posesión de la tierra.

Finalmente, se reconoce el derecho de la niñez, adolescencia y juventud indígenas y afromexicanas a recibir atención adecuada en sus propias lenguas, y a acceder plenamente a la educación, la salud, la tecnología, el arte, la cultura, el deporte y la capacitación laboral, asegurando una vida libre de discriminación, exclusión y violencia, especialmente la de carácter sexual y de género.