La exportación agrícola en Michoacán comienza a reconfigurarse desde la raíz: el trabajo jornalero. Como parte del Plan Michoacán para la Paz y la Justicia, autoridades federales y estatales anunciaron la creación del Certificado Laboral para la Agroexportación, acompañado de la plataforma digital VELAGRO, un mecanismo que pretende asegurar que los productos que salen al extranjero estén respaldados por empleo formal y condiciones laborales dignas. El arranque será con el aguacate, emblema económico del estado.
La iniciativa plantea un cambio de fondo en la lógica del mercado: no solo competir por volumen o calidad, sino por responsabilidad social. Desde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social se subrayó que la meta es que, al cierre del sexenio, toda la producción agrícola destinada a exportación esté certificada en cada eslabón de su cadena, desde el campo hasta el empaque, incorporando progresivamente cultivos como las berries antes de que termine el año.
El proyecto también dialoga con la agenda ambiental y comercial del país. El secretario de Agricultura adelantó que, a partir de 2026, se buscará que el aguacate mexicano sea reconocido internacionalmente como un producto libre de plagas, deforestación y trabajo informal, un atributo clave rumbo a las próximas negociaciones del T-MEC. Para el gobierno estatal, esta certificación no solo protege derechos laborales, sino que fortalece la posición del aguacate en los mercados globales.
En paralelo, el IMSS anunció el reforzamiento de la infraestructura médica para atender a los jornaleros, mientras que la plataforma VELAGRO comenzará a operar el 1 de abril de 2026 con un periodo piloto de seis meses. Productores y empacadores respaldaron el esquema, conscientes de que la competitividad futura del campo michoacano ya no se juega solo en la tierra, sino también en la dignidad de quienes la trabajan.