Por Redacción Contra Réplica

Excesos decembrinos elevan riesgos de salud en pacientes con enfermedades crónicas

Especialistas advierten que los excesos de fin de año elevan riesgos cardiovasculares y llaman a no suspender tratamientos médicos

En el arranque de la temporada decembrina, médicos especialistas alertaron sobre el aumento de complicaciones en personas con enfermedades crónicas, derivadas de excesos alimentarios, consumo de alcohol y abandono de tratamientos durante las celebraciones de fin de año. El llamado central es claro mantener el control médico y no interrumpir los medicamentos, incluso en periodos de descanso y reuniones familiares.

Desde el ámbito académico y clínico, se advirtió que las fiestas suelen alterar hábitos esenciales como la alimentación balanceada y la adherencia terapéutica, lo que incrementa el riesgo de descompensaciones en pacientes con diabetes, hipertensión o antecedentes cardiovasculares. El incremento en el consumo de carbohidratos y bebidas alcohólicas es uno de los principales detonantes de estos episodios.

Los especialistas subrayaron que suspender fármacos, aunque sea por pocos días, puede provocar efectos adversos importantes. Contrario a la creencia popular, el organismo no conserva los beneficios del tratamiento cuando este se interrumpe, sino que puede reaccionar con elevaciones bruscas de presión arterial, colesterol o glucosa, aumentando el riesgo de eventos graves.

Otro factor que agrava el panorama durante el invierno es la presencia de infecciones respiratorias. El frío, sumado a virus estacionales, debilita aún más a quienes viven con enfermedades crónicas, por lo que la vacunación contra influenza, COVID y neumococo fue señalada como una medida preventiva clave para reducir hospitalizaciones y complicaciones.

Finalmente, el mensaje médico apunta a la corresponsabilidad. Las fiestas pueden disfrutarse sin poner en riesgo la salud si se toman decisiones informadas, se moderan los excesos y se prioriza el autocuidado. La convivencia, coinciden los expertos, no debe convertirse en un detonante de emergencias evitables.