La ausencia de voluntad política y de firmeza por parte de las autoridades municipales ha impedido la prohibición de la venta de pirotecnia en la zona metropolitana, denunció Karla García, representante de la Asociación Protectora de Animales Huella Amiga A.C., al advertir que su uso genera cada año, graves afectaciones al ambiente urbano y social.
La activista señaló que, a diferencia del municipio de Soledad de Graciano Sánchez -donde se prohibió-, otros ayuntamientos como la capital potosina se han negado a tomar medidas similares, pese a que no se requiere un presupuesto adicional para ordenar la restricción.
“Las autoridades saben que la pirotecnia es dañina, pero les falta voluntad y valor para tomar el toro por los cuernos”, expresó García, quien añadió que uno de los principales argumentos oficiales para no legislar es el impacto económico en las familias que dependen de esta actividad.
No obstante, insistió en que el problema radica en la falta de firmeza y en el desconocimiento de la población sobre las consecuencias. Tan solo en 2024, la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) informó que recibió alrededor de mil 200 solicitudes para la venta de pirotecnia en la zona metropolitana, asimismo, este año ya se registraron distintos accidentes durante fiestas patronales.
Entre los efectos adversos, García destacó el impacto en los animales de compañía y en aquellos que viven en situación de calle, especialmente durante celebraciones decembrinas, cuando el uso de cohetes se intensifica. “Sufren taquicardia, vómito, paros cardíacos; muchos se escapan de sus casas o incluso se tiran de las azoteas buscando refugio”, explicó.
De acuerdo con la representante, el aumento de muertes de perros y gatos en estas fechas está relacionado con el estrés extremo que provoca el ruido, ya que los animales no perciben la pirotecnia como una celebración, sino como una amenaza directa a su vida.
“En el albergue tenemos una iglesia a dos cuadras y el nivel de cohetes es altísimo. Días antes debemos iniciar tratamientos con ansiolíticos y, en casos extremos, tenemos que doparlos. Mucha gente no sabe que esto ocurre”, lamentó.
Ante la cercanía del 25 y 31 de diciembre, la activista recomendó a la población proteger a sus mascotas con espacios tranquilos dentro del hogar, música relajante, acompañamiento y muestras de cariño, a fin de reducir el impacto del ruido.
Finalmente, García subrayó que el acceso a información sobre los daños de la pirotecnia sigue siendo limitado y que no solo afecta a los animales, sino también a niños y personas dentro del espectro autista. Recordó que en mesas de trabajo recientes, el Congreso del Estado planteó la posibilidad de regular el uso de pirotecnia sin ruido, propuesta que incluso fue aceptada por algunos comerciantes, pero que no ha tenido seguimiento.
La meta según la organización Huella Amiga no es extinguir la pirotecnia como valor cultural, sino regularla para evitar ruidos estruendosos y peligrosos que afectan a los grupos más vulnerables.