Hoy vence el plazo para que las empresas liquiden los aguinaldos a sus trabajadores en San Luis Potosí, desde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se reiteró la advertencia de que las inspecciones para vigilar que así se cumpla, serían estrictas. Sin embargo, para los más jóvenes este derecho aún se confunde con una opción.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2024, México contabilizó a 40.8 millones de trabajadores remunerados, de los cuales el 33.6 por ciento no gozaban de aguinaldo ni otras prestaciones como vacaciones o reparto de utilidades. Esto es, 13.7 millones de hombres y mujeres que representan una quinta parte de la Población Económicamente Activa (PEA) y de los que, 5.3 millones corresponden a un grupo etario entre los 15 y 29 años de edad.
A pesar de que a nivel local, un censo elaborado por este medio reveló que la mayoría de las personas adultas trabajadoras, recibieron puntualmente el depósito en su nómina; por otro lado, la población menor a los 20 años admitió desconocer que existieran las facultades para hacer valer su derecho.
"Aún no lo recibo, no sabía que era el último día para recibirlo. Es mi primer año trabajando y no me han mencionado nada", relató Owen de 19 años quién trabaja en una taquería.
En su artículo 87, la Ley Federal del Trabajo (LFT) estipula que el aguinaldo es una retribución económica obligatoria, equivalente a 15 días de salario mínimo que no depende de las utilidades. Y además, es un derecho irrenunciable para los trabajadores, sean estos de base, sindicalizados, indefinidos, por temporada o sujetos a prueba.
Tras 24 años laborando para la administración municipal, Ana Isabel Rodríguez recibió su pago este 15 de diciembre y le recomendó a la Generación Z (o posteriores) que como ella, hagan valer sus garantías. Pues advirtió que muchos, en cambio, no lo hacen frente a sus empleadores.
Con relación a ello, el economista de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Juan Carlos Méndez Ferrer, explicó que el empleo informal fomenta tendenciosamente una desobligación de los patrones frente a su planta laboral.
Por encima de la ley, las empresas que se aprovechan de la búsqueda de sustento y dejan a los jóvenes sin un respaldo para su salud financiera. Aunque, Méndez Ferrer apuntó también que ellos se puede prevenir a través de una cultura disciplinada de ahorro y planificación.
"En caso de recibir aguinaldo, no hay que caer en la tentación. Tenemos que hacer un análisis y preguntarnos: ¿Tengo deudas? Si las tengo, es importante cubrirlas y quitar la presión del hogar", advirtió. En un balance general, estimó que si una deuda sobrepasa el 30 por ciento de ingresos, es urgente liquidarla.
Sumado a la fiebre por las compras de esta temporada, las decisiones impulsivas -pronosticó el especialista- pueden conducir a catástrofes extremistas en los pequeños hogares, por ejemplo durante la llamada "Cuesta de Enero".
Por su parte, Heriberto Gómez es un padre de familia quién esta navidad destinó un extra para salir de compromisos económicos. "Programar los gastos que se generan, evitar compras impulsivas porque ahí se va una gran cantidad de nuestro recurso y que realmente son cosas que no necesitamos", dijo.
Así, le recomendó a los menos expertos una estrategia simple para programar sus gastos, la clave -redujo- está en ahorrar e invertir. Aunque, cabe resaltar que Mendez Ferrer resalta un matiz para esta última: no se debe invertir en productos financieros que se desconozca su funcionamiento.
"Es un grave error invertir en algo que uno no sabe. Ahora la gran ventaja es que tenemos la Inteligencia Artificial con la que podemos chatear: 'busco una inversión segura' es decir, con bajo rendimiento o bien, una explosiva pero inestable. Pero mi mayor recomendación es buscar a un asesor", finalizó.
Además de liquidar deudas, otra forma para prolongar la salud financiera en diciembre es materializar las necesidades más básicas: arreglos en casa, servicios básicos y reparaciones son buenas oportunidades para la posteridad.
"Lo utilicé en mi casa, construir y remodelar lo que hiciera falta... Que lo utilicen para algo bueno, no nada más en ropa porque en el año te sigues comprando. A veces sí pesa pero también hay que saber ahorrar y administrarse", agregó Ana Isabel.
"Que las ahorren, cada año no sabemos cómo nos va a tratar y ya tenemos un comodín ahí", aconsejó Owen.
Una vez vencido el plazo y antes de que finalice diciembre, es importante mencionar que el trabajador tiene un año para hacer el reclamo de la prestación que le corresponde por derecho. Y no, no es opcional. No olvides que puedes asesorarte a través de la Secretaría del Trabajo Estatal o bien, la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet). Tu estabilidad depende también de las acciones que como clase trabajadora, tomes ahora.