La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el aumento de la movilidad social en México y la incorporación de más personas a la clase media son resultado de un cambio en el modelo económico nacional, centrado en la justicia social y la distribución del ingreso. La mandataria sostuvo que este avance no es casual, sino consecuencia directa de decisiones tomadas desde el inicio de la actual etapa de gobierno.
Durante un mensaje público, Sheinbaum subrayó que su administración mantiene la ruta trazada desde el arranque del actual proyecto político, el cual prioriza a los sectores históricamente rezagados y busca que el crecimiento económico tenga impacto real en la vida cotidiana de las familias mexicanas. Señaló que el desarrollo no puede medirse solo por indicadores macroeconómicos si estos no se reflejan en menores niveles de pobreza.
La presidenta explicó que el incremento del salario mínimo ha sido una de las palancas clave para mejorar el ingreso de millones de trabajadores, junto con los programas sociales que fortalecen el consumo interno y ofrecen mayor estabilidad a los hogares. A ello se suma la reactivación de obras estratégicas y el impulso a la inversión privada como motores de empleo.
Sheinbaum insistió en que el crecimiento económico, por sí solo, no garantiza bienestar si la riqueza se concentra en pocos sectores. En contraste, afirmó que el modelo aplicado en México busca que los beneficios lleguen a más personas mediante una distribución más equitativa del ingreso y oportunidades de desarrollo.
Finalmente, destacó que el concepto de bienestar guía todas las acciones de su gobierno y representa, dijo, el sentido profundo de la transformación nacional. Aseguró que este enfoque continuará como eje central de la política pública para consolidar una economía con mayor inclusión social.