En el marco de las celebraciones navideñas, la Iglesia católica en México lanzó un llamado nacional para recuperar el sentido humano de estas fechas y rechazar la violencia que persiste en amplias regiones del país, al advertir que la normalización del daño y la exclusión debilitan la convivencia social.
A través de su mensaje pastoral de fin de año, la institución subrayó que la Navidad representa una oportunidad para colocar la dignidad de la persona en el centro de la vida pública y privada, en un contexto marcado por conflictos, desigualdad y rupturas sociales que afectan a miles de familias.
El Episcopado destacó que el mensaje del nacimiento de Jesús invita a reconocer el valor de cada vida sin distinciones, especialmente de quienes viven en condiciones de pobreza, migración, enfermedad o abandono, sectores que suelen quedar al margen tanto del desarrollo como de la atención social.
Asimismo, señaló que la dignidad humana no depende de circunstancias económicas, sociales o de salud, sino que es inherente a toda persona, por lo que debe ser protegida frente a cualquier forma de violencia, discriminación o indiferencia que hoy se ha vuelto cotidiana.
Finalmente, la Iglesia exhortó a que la Navidad no se limite a actos simbólicos o decorativos, sino que se convierta en un compromiso real de solidaridad, respeto y cuidado mutuo, capaz de fortalecer el tejido social y abrir espacios de paz en las comunidades del país.