El subdelegado de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (CANACAR) en San Luis Potosí, Norberto Cueto García, advirtió que el sector se prepara para un 2026 complejo, marcado por el aumento constante de costos operativos y la presión inflacionaria que afecta directamente a las empresas transportistas.
Cueto explicó que factores como el incremento del diésel, las variaciones del tipo de cambio y la incertidumbre generada por los aranceles impactan severamente al autotransporte, actividad que depende del comportamiento de industrias primarias. Cuando disminuye el consumo o la demanda en otros sectores, dijo, el transporte resiente de inmediato los efectos.
Uno de los golpes más fuertes ha sido el encarecimiento de las pólizas de seguro, que en algunos casos han aumentado hasta 300 por ciento. Recordó que hace dos o tres años asegurar un tractocamión nuevo costaba alrededor de 150 mil pesos anuales, mientras que hoy esa misma cobertura ronda los 250 mil pesos, afectando la competitividad de las empresas.
Ante este panorama, CANACAR trabaja en propuestas para optimizar costos y mejorar la competitividad, entre ellas el uso más eficiente del combustible y la transición gradual hacia electromovilidad o energías más limpias como alternativa a los combustibles fósiles.