Por Pepe Alemán

Zonas de mayor rezago serán prioritarias para la implementación de políticas públicas

El Congreso aprobó priorizar a las zonas con mayor rezago en programas agrícolas y políticas públicas, para reducir la marginación y fortalecer la seguridad alimentaria.

Las zonas con el más bajo índice de desarrollo humano y condiciones de marginación en San Luis Potosí serán beneficiadas directamente, no solo para mejorar su calidad de vida, sino también para garantizar la producción agrícola y la seguridad alimentaria del país, gracias a que el Pleno del Congreso del Estado a propuesta del diputado Tomás Zavala Hernández aprobó la reforma a la Ley Agrícola para el Estado de San Luis Potosí, para incorporar que los productores realicen obras y prácticas de manejo y conservación de suelo y agua, y prácticas de rehabilitación, en las zonas con menor desarrollo económico y social, tengan prioridad en programas.

La reforma señala que estos proyectos productivos que empleen tecnologías de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático tendrán prioridad en los programas que para el caso se establezcan, además que la pobreza abarca múltiples dimensiones, por lo que, al analizar la situación específica del campo potosino, se deben tomar en cuenta aspectos más amplios que solo los ingresos monetarios de los agricultores, sino indicadores como el acceso a la educación, la energía eléctrica, los recursos económicos, los bienes duraderos y la protección social son clave para comprender realmente la realidad rural. 
En México, desafortunadamente, el campo ha perdido relevancia en la agenda pública, lo cual tiene consecuencias negativas, ya que se profundiza la situación de pobreza de los productores rurales. Esto se refleja claramente en gráficos comparativos donde, a diferencia de otros países de la región, en México la pobreza rural ha ido en aumento. 

Dado este contexto, es fundamental que el gobierno priorice el apoyo al sector rural, pero también que los programas sociales, subsidios y apoyos estén dirigidos efectivamente a quienes más lo necesitan, sin caer en prácticas clientelares o corruptas. 

Además, la política pública debe enfocarse también en generar empleo y apoyos en el medio rural, ya que esto brinda nuevas oportunidades a los habitantes que no son propiamente productores agrícolas. Asimismo, se deben impulsar proyectos sostenibles que promuevan buenas prácticas ambientales que contribuyan a combatir el cambio climático.

En este sentido el impulsar tecnologías limpias evita que repliquen modelos contaminantes y se promueve la implementación de proyectos productivos que creen mercados locales de tecnologías limpias, fortaleciendo la gobernanza territorial y frena migración ambiental.